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CONJUNTIVITIS

El ojo es un órgano expuesto a factores externos; se encuentra en contacto directo con el ambiente y, por lo tanto, con todas las sustancias presentes en el mismo.

La conjuntivitis es el término utilizado para describir la inflamación de la conjuntiva, la membrana delgada y transparente que recubre el interior de los párpados y la parte blanca del ojo (conocida como esclerótica). La conjuntiva, la cual contiene pequeños vasos sanguíneos, produce moco para mantener la superficie del ojo húmeda y protegida. Cuando la conjuntiva se irrita o se inflama, los vasos sanguíneos se hacen más grandes y más prominentes, lo que hace que los ojos se vean rojos.

 

Síntomas de conjuntivitis

·         Ojo rojo

·         Visión borrosa

·         Secreción o lagaña que se forma en la base de las pestañas

·         Dolor de ojos

·         Sensación arenosa en los ojos

·         Aumento del lagrimeo

·         Picazón en los ojos

·         Sensibilidad a la luz

 

Las causas pueden ser:

·         Infección bacteriana o viral

·         Alergias

·         Sustancias que causan irritación

·         Productos que se usan para los lentes de contacto, gotas para los ojos o ungüentos.

La conjuntivitis, en general, no afecta la vista, pero requiere de tratamiento con gotas o ungüentos dependiendo de la causa que la provoca, así como otras medidas para ayudar a desinflamar el ojo y evitar que vuelva a presentarse.

 

Conjuntivitis viral

Puede ser causada por diferentes virus, muchos de los cuales se asocian a infecciones de las vías respiratorias superiores, resfriados o dolor de garganta.

Por lo general, comienza en un ojo y puede pasar al otro en los días siguientes. Se propaga fácil y rápidamente entre las personas y se puede convertir en epidemia.

Por lo general es leve y normalmente, entre los 7 y 14 días, la infección desaparece y no causa efectos a largo plazo. En algunos casos, la conjuntivitis viral puede tardar entre 2 y 3 semanas o más para que desaparezca por completo, dependiendo de si hay complicaciones.

 

Conjuntivitis bacteriana

Por lo general, comienza en un ojo y a veces puede pasar al otro.

Por lo general, los casos son leves y pueden durar desde sólo 2 a 3 días hasta 2 a 3 semanas. En muchos casos mejora entre los 2 y 5 días sin tratamiento. Sin embargo, con frecuencia se recetan antibióticos tópicos para tratar la infección.

 

Conjuntivitis alérgica

La conjuntivitis alérgica es causada por la reacción del cuerpo a ciertas sustancias que le producen alergias, tales como el polen de los árboles, las plantas, el césped y las hierbas; los ácaros del polvo; el moho; la caspa de los animales; los lentes de contacto y el líquido para limpiarlos; y los cosméticos.

Se presenta con más frecuencia en personas con otras afecciones alérgicas, por ejemplo: rinitis alérgica, asma y eccema.

Generalmente afecta a ambos ojos.

Puede ocurrir estacionalmente, cuando los niveles de alérgenos, como el polen, son altos. O puede presentarse durante todo el año debido a los alérgenos de ambientes interiores, como los ácaros del polvo.

En algunas personas, puede presentarse debido a la exposición a ciertos medicamentos y cosméticos. Incluso puede ocurrir si los lentes de contacto se usan por mucho tiempo o no se limpian apropiadamente.

Desaparece una vez que se quita el alérgeno o la sustancia irritante, o después de usar medicamentos para tratar la alergia. 

 

Tratamiento

El tratamiento de la conjuntivitis depende de la causa.

La conjuntivitis alérgica puede mejorar cuando se tratan las alergias y puede desaparecer por sí sola cuando se evitan los desencadenantes de dichas alergias. Este tipo de conjuntivitis se puede aliviar con la aplicación de compresas frías.

Los medicamentos con antibióticos, casi siempre en la forma de gotas oftálmicas, funcionan bien para tratar la conjuntivitis bacteriana. La conjuntivitis viral desaparece por sí sola. Las gotas oftálmicas con esteroides suaves pueden ayudar a aliviar la molestia.

 

Prevención

Algunas conjuntivitis pueden ser contagiosas, por ello, es muy importante lavarse bien las manos con jabón antiséptico y utilizar toallas de papel. Después de estas sencillas medidas, hay que limpiar suavemente los fluidos que salen de los ojos. Para disminuir la incomodidad que produce el escozor y el picor, es conveniente utilizar compresas de agua tibia o fría. Asimismo, hay que evitar tanto los maquillajes como las lentes de contacto. Es necesario acudir a un especialista ya que si la infección es bacteriana el facultativo administrará un tratamiento con colirios antibióticos o pomadas antibacterianas.